Las autoridades le han dicho amablemente a toda la población que se quede en su puta casa, han infundido el pánico. Todos los gilipollas del país están matándose para ser Lord Papel del Váter. Me he librado por los pelos de ir a la puta calle en un trabajo que detesto y se está arrojando a gente a un abismo de miseria; sin embargo muchos se preguntan ¿qué va a ser de los empresarios?
Anoche todo el vecindario se puso a aplaudir al vacío en otro acto de histeria colectiva. Al menos estoy pasando más tiempo con mi mujer, a la que han mandado a casa mientras dure todo esto. Un domingo de cervezas, copazos, sexo y lanzar miradas de odio por la ventana. Lo único que tengo claro es que la gente no se ha vuelto loca, ya estaba loca y esto les ha desenmascarado del todo.