lunes, 16 de marzo de 2020

Día 1: GilipolleZes

  1. Dia 1 de confinamiento: gilipolleZes.
  2. Son las 9 de la mañana y ya estoy hasta los cojones, mi aliento supura nicotina y la lengua la tengo medio dormida pese a los seis cafés que llevo ya en el cuerpo, mi boca se parece a un cenicero. Mi mujer a menos de un metro de mi, en el sofá no deja de martillar incansable el puto móvil, a la vez que va “remugando" improperios: -Si es que sois, gilipollas.
  3. -Nos merecemos la puta extinción… qué coño, se la merecen ellos, no -hijos de perra con ínfulas de ovejas etc…
  4. No se si me molesta más la gilipolleZ colectiva o el “run…run" constante de mi mujer. Son las nueve de la mañana y ya estoy pensando en fumarme un porro XXL.
  5. 24 horas antes:
  6. El subidón acústico de unas guitarras arrolladoras, la batería atronadora, los bajos contundentes y la desgarradora voz de Phil Anselmo se desinfla como la polla de un cocainómano tras ingerir la octava ralla. Es bajar del coche en el aparcamiento del supermercado y sumergirme en una vorágine de hombres y mujeres corriendo con sus carros de la compra, mirando de reojo a sus congéneres. Sus respiraciones aceleradas y las gotas de sudor corriendo por sus sebosos cuellos me provocan una arcada inmediata . -¡Corre pedro. Que nos quitaran el papel de váter! ¡No jodamos!
  7. 24 horas después 9:15 de la mañana.
  8. Llevo 5 min mirando las noticias. Ya tengo bastante, mi cortex cerebral no aguanta más gilipolleZes, saco mi petaca de tabaco, la china de “bellota “ y el papel Smoking. Me hago un churro contundente, le prendo fuego, inhaló una bocanada de humo con toda mi capacidad torácica… exhalo… ¡Bien! Las gilipolleZes no entran en mi cabeza, todo se amortigua a mi alrededor, los ojos se deslizan como la persiana de un negocio a medio cerrar. Bien, no más gilipolleZes… de momento. Pese al martilleo de los dedos de mi mujer en el móvil me dejo llevar por el psicotrópico humo.
Bien no más gilipolleZes de momento…