Hoy
hemos recibido una llamada, Raquel, mi
mujer, empieza a trabajar. Por lo visto nuestros “queridos líderes“ creen
oportuno que la maquinaria de hacer dinero no puede estar más tiempo parada. Ya sabemos cuánto cuestan miles de vidas, un mes de paro general, ese es el precio de las proletarias almas. En
esta sistemática purga los primeros descartados fueron los ancianos, personal no cualificado (hablaré claro,
personas que no producen, lo cual no ingresan a las arcas del reino, sin
embargo suponen un gasto público).
Después de un mes de encierro “el gran líder"
ha pesado en una balanza el alma de los currantes en contraposición al estatu quo del sistema. Ni qué decir cuál
pesa más (según la casta).
Pues bien, sin guantes, mascarillas o gel
desinfectante hemos iniciado un periplo para agenciarnos los epis necesarios. Invirtiendo
mucho tiempo hemos encontrado una farmacia que disponía de estos elementos de
seguridad, como era de esperar "la banca gana". Nos han desplumado
sin ningún pudor:
-dos
mascarillas faciales 23€
-dos
geles desinfectantes 17€
-bote
de alcohol 7€
En total, al módico precio de 48 € (el
presupuesto de una semana en alimentación), el precio de “la
seguridad", el precio por trabajar,
parece cosa del pasado cuando uno iba a currar para que le retribuyeran por el
trabajo realizado. Mucha gente vaticina cambios sociales, desconocen que este cambio de orden mundial
será en pos de la perpetuación de la clase dominante, el señor Don dinero, y
encima la gente lo agradecerá. Esta nueva subespecie será denominada como: LOS
ADORADORES DEL SISTEMA. Despojados de
todo tipo de escrúpulo y humanidad serán capaces de estigmatizar al individuo
libre pensante, al pensamiento crítico.
El control como modo de vida, no hará falta una policía del
pensamiento, el propio vecino ejercerá dicho
menester. Siempre he pensado (creo que ya lo he mencionado en esta crónicas) que
con el individuo se puede dialogar, es capaz de razonar, pero con la masa es
imposible, es miedosa, manipulable... ¡estúpida!. “Nuestros queridos líderes”
están haciendo un trabajo cojonudo, el espíritu dictatorial está de
enhorabuena, se pajea con gran regocijo,
echando litros de esperma en las caras sonrientes de LOS ADORADORES DEL
SISTEMA. Y jodiendo con entusiasmo al individuo, al animal indomable… al libre
pensador.
Es muy probable que la gente como los Salvajes
seamos una rara avis digna de ser cazada y eliminada. A mí me la
pela, ya viví lo mío, me jode por las nuevas generaciones.