Día 11, a 25 de marzo de 2020
Sin querer resultar redundante, estamos a 25 de marzo, el cumpleaños de mi hermano. Felicitar a la única persona que me ha estado apoyando incondicionalmente toda mi vida es lo primero que he hecho esta mañana. El resto del día ha sido una mezcla entre pura rutina y disfrutarlo con mi mujer; algo que no tiene precio y convierte lo rutinario en felicidad.
Mi hermano me ha contado detalladamente la situación en la que se encuentra mi abuela desde que la ingresaron, sin tener él mismo información actualizada. La muerte es algo natural y la tengo completamente asumida, es lo que considero un requisito fundamental para madurar. Una cosa importante son las formas y me cuesta expresar el cómo me siento en estos momentos; en los momentos en los que me paro a pensar en todo esto. Es algo abominable, que puede ensombrecer el corazón y los pensamientos de cualquier hombre.
Mientras tanto, en el trabajo al que me he negado a acudir, mis compañeros siguen sin medios de protección y con un protocolo impreso que los jefes se pasan por el forro de los cojones. Somos una mierda para la gente con pasta, incluso a su mierda le prestan más atención.
La civilización de la que tanto presumimos no es otra cosa que jerarquía basada en la concentración de poder; todo ello plasmado en el control de las masas. Algún día arderá todo y el olor a podredumbre en el aire será lo único que quede de la gloria del ser humano.
Sin querer resultar redundante, estamos a 25 de marzo, el cumpleaños de mi hermano. Felicitar a la única persona que me ha estado apoyando incondicionalmente toda mi vida es lo primero que he hecho esta mañana. El resto del día ha sido una mezcla entre pura rutina y disfrutarlo con mi mujer; algo que no tiene precio y convierte lo rutinario en felicidad.
Mi hermano me ha contado detalladamente la situación en la que se encuentra mi abuela desde que la ingresaron, sin tener él mismo información actualizada. La muerte es algo natural y la tengo completamente asumida, es lo que considero un requisito fundamental para madurar. Una cosa importante son las formas y me cuesta expresar el cómo me siento en estos momentos; en los momentos en los que me paro a pensar en todo esto. Es algo abominable, que puede ensombrecer el corazón y los pensamientos de cualquier hombre.
Mientras tanto, en el trabajo al que me he negado a acudir, mis compañeros siguen sin medios de protección y con un protocolo impreso que los jefes se pasan por el forro de los cojones. Somos una mierda para la gente con pasta, incluso a su mierda le prestan más atención.
La civilización de la que tanto presumimos no es otra cosa que jerarquía basada en la concentración de poder; todo ello plasmado en el control de las masas. Algún día arderá todo y el olor a podredumbre en el aire será lo único que quede de la gloria del ser humano.