lunes, 30 de marzo de 2020

Día 16. 36 latas de birra.

Día 16, a 30 de marzo de 2020

Si no fuera por ir fechando las entradas de este diario, no sabría ni en qué fecha estoy. La fecha al final es lo de menos, solo nos sirve para ir ubicando acontecimientos en el tiempo y poner un poco de orden en nuestra historia. A día de hoy el calendario se ha globalizado, después de 1945 el idioma también se ha ido globalizando, al igual que los mercados y las propias ideas sobre cómo vivir. Se ha ido perdiendo la identidad a todos los niveles, aprovechando grandes acontecimientos; seguramente ahora le toca de forma más profunda a la identidad individual.
   Hoy he bajado a comprar, lo más importante de todo han sido las 36 latas de birra que me he subido para casa. ¿Artículos de primera necesidad? Cada uno tiene sus necesidades, amigo. El resto del día ha estado entre infringir la ley, cocinar y ocio.
   He tenido que pasar por la estación de tren, que ahora mismo se parece más a un control en la frontera con Corea del Norte. Me pregunto hasta qué punto es necesario tener allí casi a una docena de militares (tampoco los he contado), policía y vigilantes de seguridad. Estaban cacheando a un individuo y diciéndole de malas maneras que cerrase la boca; no sé de qué iba la cosa, y tampoco están los ánimos como para preguntar y llevarse una paliza. Un vigilante le decía al otro que al final el tipo detenido iba a cobrar, en tono jocoso por supuesto. A falta de anfiteatros romanos, la gente clama sangre de cualquier manera. El dicho más acertado de todos: está todo inventado desde los romanos.