Día 5, a 19 de marzo de 2020
Esta crisis, a largo plazo, seguro que saca lo peor de todos nosotros, e incluso a corto. Otro día igual, parece un clon del día anterior. Tengo ganas de que llegue el fin de semana para confinarme en casa y no tener que ir al jodido trabajo. Mientras, el resto de la gente, está deseando tener una excusa para salir.
Muchas voces dicen en estos momentos que esperan que al menos esto sirva para que la gente aprenda algo, pero la peña nunca aprende una puta mierda. Me acuerdo a menudo de esos pobres diablos que son los refugiados de guerra; personas que no pueden hacer acopio de nada porque sus supermercados han explotado, que no pueden acudir a un servicio sanitario porque ha explotado y que ni tan siquiera pueden quedarse en sus casas porque han saltado por los aires, igual que el resto de cosas. A toda esa gente queríamos cerrarles las fronteras a cal y canto y ahora somos nosotros los apestados del mundo.
Esta crisis, a largo plazo, seguro que saca lo peor de todos nosotros, e incluso a corto. Otro día igual, parece un clon del día anterior. Tengo ganas de que llegue el fin de semana para confinarme en casa y no tener que ir al jodido trabajo. Mientras, el resto de la gente, está deseando tener una excusa para salir.
Muchas voces dicen en estos momentos que esperan que al menos esto sirva para que la gente aprenda algo, pero la peña nunca aprende una puta mierda. Me acuerdo a menudo de esos pobres diablos que son los refugiados de guerra; personas que no pueden hacer acopio de nada porque sus supermercados han explotado, que no pueden acudir a un servicio sanitario porque ha explotado y que ni tan siquiera pueden quedarse en sus casas porque han saltado por los aires, igual que el resto de cosas. A toda esa gente queríamos cerrarles las fronteras a cal y canto y ahora somos nosotros los apestados del mundo.
Europa es el centro de la plaga —un cuarto jinete del apocalipsis—, cuando ha estado acostumbrada a ser el del caballo blanco, el que lleva la corona y el arco. Los escritos bíblicos me siguen pareciendo una chorrada, pero es un símil estúpido que me hace gracia mientras me tomo un lingotazo después de la siesta.