Hoy me he levantado con
ciertas dudas mentales. ¿Victoria? Ni por asomo. Todo lo contrario. Ayer me
echaron del trabajo y ni siquiera pestañearon. Sí, ahora lo llaman ERTE, está
claro, jodido ERTE. Un nuevo método de puteo. Y cuidado, que critico estas
acciones de las empresas grandes, al pequeño empresario, que intenta
sobrevivir, no le hago crítica, bastante tienen con la que está cayendo.
Me da la risa tonta con todo esto.
Se creen que me han jodido, pero en
realidad no ha sido así. Prefiero preservar mi salud y la de los míos. Mantener
la calma.
En otro orden de cosas, ahora mismo, desde
mi posición, observo un montón de armas afiladas apoyadas en la pared del salón.
Mucho mejor que salir al balcón con cacerolas, o con banderas desteñidas, o aplaudiendo
falsamente, por miedo
En fin, y lo peor está por llegar. Mares de
ataúdes llenos de cuerpos sin vida. Esa es la pena de todo este asunto. Lo
demás es un auténtica absurdez. Allá ellos con sus ERTES y demás mierda
gubernamental y económica. A la vuelta se darán cuenta de quienes mandan. Solo nos
faltan cojones.