jueves, 19 de marzo de 2020

Día 5: ERTE, para el país un herpes

Hoy me he levantado con ciertas dudas mentales. ¿Victoria? Ni por asomo. Todo lo contrario. Ayer me echaron del trabajo y ni siquiera pestañearon. Sí, ahora lo llaman ERTE, está claro, jodido ERTE. Un nuevo método de puteo. Y cuidado, que critico estas acciones de las empresas grandes, al pequeño empresario, que intenta sobrevivir, no le hago crítica, bastante tienen con la que está cayendo.
    Me da la risa tonta con todo esto.
    Se creen que me han jodido, pero en realidad no ha sido así. Prefiero preservar mi salud y la de los míos. Mantener la calma.
    En otro orden de cosas, ahora mismo, desde mi posición, observo un montón de armas afiladas apoyadas en la pared del salón. Mucho mejor que salir al balcón con cacerolas, o con banderas desteñidas, o aplaudiendo falsamente, por miedo
    En fin, y lo peor está por llegar. Mares de ataúdes llenos de cuerpos sin vida. Esa es la pena de todo este asunto. Lo demás es un auténtica absurdez. Allá ellos con sus ERTES y demás mierda gubernamental y económica. A la vuelta se darán cuenta de quienes mandan. Solo nos faltan cojones.