domingo, 22 de marzo de 2020

Día 8. Pobres bastardos.



Día 8, a 22 de marzo de 2020.
    Siempre a la espera; ahora esperando a que pase la plaga, antes de eso a encontrar un trabajo mejor, más atrás encontrar un trabajo a secas, y así sucesivamente con un montón de mierdas. El día no es nada inspirador, realmente pocos los días lo son. El gran logro de hoy ha sido retirar la ropa del tendedero justo antes de que se pusiera a llover. Soy un puto máster del universo.
    No estoy mal en casa, únicamente echo de menos ir al gimnasio; hacer ejercicio en casa no es lo mismo, pero hay que mantenerse en la mejor forma posible. Hoy he pisado la calle solo para tirar la basura, y este maldito barrio nunca me había parecido tan desolador. Teniendo en cuenta que es una ciudad de mala muerte del extrarradio. ¿Del extrarradio de dónde? A quién demonios le importa eso. Este país es un pozo de corrupción e incultura, pero seguramente la mayoría de los países lo sean, puede que todos los malditos países lo sean.

 
    Mañana no pienso ir a trabajar, me comunicaré con mis superiores para informarles de mi decisión, ya que no me parece seguro ir al tajo y nos han dado material de protección para un par de días, eso cuando comenzó toda esta mierda. Hablé con mi hermano sobre la estrategia a seguir y como él dice, lo más importante ahora mismo es no correr riesgos estúpidos. Cuando pase toda esta mierda ya volveremos a las miserias de toda la vida. Apuro mi copa. Suena el tema que me parece más idóneo, Old pine box, del disco The Plague de los Those Poor Bastards. Al fin y al cabo eso es lo que somos, unos pobres bastardos.

Fin del comunicado. Jajajaja, siempre he querido usas esas putas palabras.