jueves, 9 de abril de 2020

DÍA 24: sobre indios y vaqueros



Hoy he finalizado un cómic cojonudo,  Scalped, de Jason Aaron, la serie consta de unos sesenta números. Trata sobre una reserva india y sus habitantes. Drogas, alcohol, juego. Acompañada de sus respectivas violaciones, asesinatos, adicciones, etc… y todo orquestado por el FBI. No tuvieron suficiente con joderles las tierra que también tuvieron que putear a todas las generaciones posteriores.
    Siempre he sido aficionado al western,  de chaval disfrutaba a lo grande viendo a John Wayne, un tío con carácter agrio pero a la vez con buen corazón. Rescatando damiselas secuestradas por los maléficos indios,  peleando en sórdidos bares… dándoles duro a los indeseables
    Es curioso que cuando más adulto me hacía y más conocía la conquista del salvaje oeste más odiaba a los rostros pálidos. Invasores, saqueadores, asesinos, violadores… ¡exterminadores! Inclusive propagaron enfermedades para erradicar de cuajo la simiente nativa americana.  ¿Os suena lo de la propagación de enfermedades? ¡ahí lo dejo!
    En mi edad adulta, cuando veo un western siempre soy partidario del bando indio. Confinado en estas cuatro paredes llamadas mi hogar puedo hacer el paralelismo con las reservas indias, me siento acosado por fuerzas que puedo comprender pero no combatir. Puedo sentir el aliento del invasor en la nuca,  puedo intuir el control de mi vida de mano de un puñado de hijos de puta desalmados. Mi gente en peligro,  las cosas que siempre he amado sometidas al escrutinio del poderoso, el control como herramienta al servicio del poder. La avaricia ha mutado muy poco desde que el hombre blanco conquistó las tierras de los  Cherokees , Apaches, Cree, Crow… este listado sería muy largo, hasta 560 tribus nativas americanas reconocidas.
    En esta película SOBRE INDIOS Y VAQUEROS que nos ha tocado vivir, sin duda soy un jodido INDIO.