martes, 14 de abril de 2020

DÍA 29: LA COMPAÑÍA DEL ANILLO




Hoy ha sido un día especial,  la rutina diaria ha sido alterada. He podido hablar y ver a mis amigos por Skype. Llevamos toda la vida juntos, desde niños. En nuestra adolescencia, mientras los demás chavales se dedicaban a cazar coños, nosotros nos encerramos en el garaje de Carles a leer poesía y a fumar en pipa lo que pillábamos, inclusive piel de plátano. Recuerdo con especial cariño los anocheceres de verano, nos reuníamos en el patio de Plandi. Éramos cinco tíos con pelos en los huevos platicando de todo, siempre hemos necesitado respuestas. Gerard era nuestro faro de sabiduría, siempre estaba con un libro delante de la jeta. Fantasía, Ciencia ficción,  terror  y un poco más adelante llegó la literatura existencialista y la Beatnik. Como es de esperar nos dejamos seducir por estos magníficos libros. Historias maravillosas que nos abrieron una infinidad de mundos.
    Entre todos los libros que leíamos en esos años hubo uno que nos marcó a fuego, creo recordar que fue de los primeros libros que leímos, no fue otro que El señor de los anillos. Como en este clásico, nuestro círculo íntimo estaba compuesto por personas muy diferentes: Barri, un tío inquieto, vivaracho, con unas ansias desmedidas de beberse la vida a borbotones, sin duda sería un hobbit pero no de Hobbiton, más bien de Bree. Carles siempre me ha inspirado seguridad, pese a los problemas del día a día siempre tiene una sonrisa que ofrecer y eso siempre me ha reconfortado, sin duda sería un semi-elfo. Gerard seguramente sería un mago ( lo siento Barri, sé que es lo que siempre has querido ser) como ya he comentado él fue el responsable de nuestra pasión por la literatura,  siempre ha sido un tío muy inteligente. Sin duda un erudito del Siglo XXl, un sabio. Plandi es nuestra “reina”, él encarna la pureza,  es una persona carente de maldad alguna.  Siempre ha sido un tío atractivo y él lo sabe (de ahí el mote de “reína”), sin duda sería un elfo. Seguramente hablaré de él en otra ocasión. Tenemos una larga historia en común,  nos embarcamos en el mundo de la música, pero esa es otra historia.
    Tengo la enorme suerte de tenerlos a mi lado hoy en día.  Siempre hemos estado ahí, el uno para el otro.  Mis recuerdos no son fruto de la nostalgia, pues siempre han estado aquí, aunque la vida nos ha dado caminos divergentes siempre hemos sacado tiempo para una llamada, o un café. Tengo cientos de conocidos, pero AMIGOS pocos pero auténticos, esta es mi particular COMPAÑÍA DEL ANILLO.
    Desde las crónicas de un encierro, os mando unas palabras (sé que lo leeréis, pues cuando “el jefe" corrija mi escrito y lo cuelgue, os lo mandaré vía Whatsapp)
    ¡Tíos os quiero!