Todo el mundo está elucubrando sobre cómo será la sociedad después de esta pandemia. Me hace especial gracia una teoría que habla que será el fin del capitalismo, puede ser, no tengo una bola de cristal, pero yo creo que no va a ser así. Es más, estoy casi convencido de que veremos un capitalismo aún más salvaje del que hemos conocido hasta ahora. Las grandes crisis en la humanidad no han sido seguidas por más unión de la gente, sino todo lo contrario. Nos vamos a encontrar en un escenario, como ya ha ocurrido antes, del sálvese quien pueda. Y esa no deja de ser la forma más cruel de capitalismo. Tras la gripe (mal llamada) española de 1917, y finalizada la Primera Guerra Mundial, el mundo no se volvió un lugar de armonía social. Empezaron los años veinte, una época de desenfreno tanto en lo personal, como en lo social, y en lo económico. Capitalismo puro y duro (a excepción de la U.R.S.S) donde el culto desenfrenado al dinero nos llevó irremediablemente a otra crisis, la del veintinueve. Y tras esa, no pasamos a estar más unidos. De hecho, nos llevó directamente a la segunda guerra mundial. ¿Por qué debería ser diferente ahora?
Dicen que en épocas de crisis los más avispados consiguen grandes fortunas, que es en esos momentos donde surgen las mejores oportunidades. Recuerdo una excelente película del director Elia Kazan, Al este del edén, basada en una novela de J. Steinbeck. El personaje de Cal, interpretado por James Dean, quiere ganarse el amor de su padre, que prefiere a su hermano (en una grandiosa analogía al mito de Caín y Abel). Como la trama transcurre en el tiempo en que Estados Unidos estaba a punto de entrar en la primera guerra mundial, Cal decide invertir lo que tiene en el negocio de la siembra de judías. Ese negocio era floreciente ya que las conserveras necesitaban legumbres para abastecer al ejército. Evidentemente gana mucho dinero, aunque su padre lo desprecia por considerarlo sucio (para más detalles leer la novela, o ver la película). Con esto quiero volver a incidir, que en tiempos difíciles los que saben hacerlo pueden ganar fortunas. Y estoy convencido de que así va a “volver” a pasar hoy en día.
Desde los supermercados, que ya están subiendo los precios de los productos, argumentando que tienen que pagar pluses a sus trabajadores y que a ellos también les han aumentado los costes. Hasta los fabricantes de mascarillas y guantes, que están completando magistralmente su camino a la ruta del Dorado. Aquí el que no corre vuela. Y más si se trata de ganar dinero. ¿Dónde veis, exactamente, el final del capitalismo? Es la misma historia de siempre, los grandes se benefician mientras los pequeños salen perjudicados. Curiosamente, el país donde se originó esta enfermedad, y que ocultó la realidad a todo el mundo, impidiendo que se propagara por todos los confines de la tierra, es el que más se va a lucrar económicamente al finalizar la crisis (de hecho, ya lo está haciendo) ¿Cuántas mascarillas, guantes e incluso probablemente la vacuna (no penséis que va a ser gratis), va a vender ese país? Ya sé que no es conveniente hablar de este tema, ya que a muchos los han acusado de racistas por criticar a los chinos. No entiendo dónde está el racismo por criticar una mala gestión y por ver claro que se van a lucrar a costa nuestra. No hacerlo por no ofender a otra raza sí que es puro racismo, ya que si estamos a favor de la no discriminación, debemos criticar o alabar a cualquier pueblo sin prejuicios sobre la raza a la que pertenecen.
En definitiva, que de muerte del capitalismo ni hablar. Otro tema será qué país ostente el nuevo liderato mundial, que muy probablemente será China.
Dicen que en épocas de crisis los más avispados consiguen grandes fortunas, que es en esos momentos donde surgen las mejores oportunidades. Recuerdo una excelente película del director Elia Kazan, Al este del edén, basada en una novela de J. Steinbeck. El personaje de Cal, interpretado por James Dean, quiere ganarse el amor de su padre, que prefiere a su hermano (en una grandiosa analogía al mito de Caín y Abel). Como la trama transcurre en el tiempo en que Estados Unidos estaba a punto de entrar en la primera guerra mundial, Cal decide invertir lo que tiene en el negocio de la siembra de judías. Ese negocio era floreciente ya que las conserveras necesitaban legumbres para abastecer al ejército. Evidentemente gana mucho dinero, aunque su padre lo desprecia por considerarlo sucio (para más detalles leer la novela, o ver la película). Con esto quiero volver a incidir, que en tiempos difíciles los que saben hacerlo pueden ganar fortunas. Y estoy convencido de que así va a “volver” a pasar hoy en día.
Desde los supermercados, que ya están subiendo los precios de los productos, argumentando que tienen que pagar pluses a sus trabajadores y que a ellos también les han aumentado los costes. Hasta los fabricantes de mascarillas y guantes, que están completando magistralmente su camino a la ruta del Dorado. Aquí el que no corre vuela. Y más si se trata de ganar dinero. ¿Dónde veis, exactamente, el final del capitalismo? Es la misma historia de siempre, los grandes se benefician mientras los pequeños salen perjudicados. Curiosamente, el país donde se originó esta enfermedad, y que ocultó la realidad a todo el mundo, impidiendo que se propagara por todos los confines de la tierra, es el que más se va a lucrar económicamente al finalizar la crisis (de hecho, ya lo está haciendo) ¿Cuántas mascarillas, guantes e incluso probablemente la vacuna (no penséis que va a ser gratis), va a vender ese país? Ya sé que no es conveniente hablar de este tema, ya que a muchos los han acusado de racistas por criticar a los chinos. No entiendo dónde está el racismo por criticar una mala gestión y por ver claro que se van a lucrar a costa nuestra. No hacerlo por no ofender a otra raza sí que es puro racismo, ya que si estamos a favor de la no discriminación, debemos criticar o alabar a cualquier pueblo sin prejuicios sobre la raza a la que pertenecen.
En definitiva, que de muerte del capitalismo ni hablar. Otro tema será qué país ostente el nuevo liderato mundial, que muy probablemente será China.
¿Pero China es comunista no?... Jajajajajaja. No me hagáis reír, por favor.