Hoy no es un día especialmente triste. Ayer tuve una buena noticia (que espero que se cumpla) referente a mi vida profesional, por lo que, más o menos, dulcificó mi estado de ánimo. Además, leí una noticia que me hizo muchas gracias, pese a no ser nada nuevo, o de lo que ya tuviera más que sobrada constancia. Los políticos no son seres de luz, no son mejores que nosotros, de hecho, son lo peor de cada familia. Detrás de cada uno de ellos, con su imagen de superioridad moral, de conocedor de la verdad absoluta, de alma inmaculada y pura, se esconde un farsante. Una persona de carne y hueso con las mismas debilidades (si no más) que cualquiera de nosotros. El excelentísimo alcalde de Badalona (me hace gracias eso de llamar excelentísimos a las personas que ocupan cargos públicos) de cuyo nombre (como diría Cervantes) no quiero acordarme, o como le dijo Rhett Butler a Scarlett O'Hara, «francamente cariño, me importa un bledo», fue pillado conduciendo borracho.
Cuando le dieron el alto, huyó con su vehículo, intentando escapar de la persecución de la policía. Tuvo la mala suerte de colisionar con los separadores del carril bici, por lo que pudieron detenerlo. Después de resistirse, y ya viéndose perdido, fue cuando se le ocurrió proferir la típica frase de un político en apuros… «USTED NO SABE CON QUIEN ESTA HABLANDO». Me parece tan sumamente magistral, tan de obra teatral de presupuesto escaso, que me dieron ganas de ponerme en pie y aplaudir, gritando… BRAVO, BRAVO. Y no contento con esto, añadió las siguientes perlas: «Soy el alcalde de Badalona. ¿Estáis seguros de lo qué vais a hacer? ¿De verdad? Pues venga que si voy para adelante vosotros vais conmigo». Encima chulito y amenazando. ¿Estos son los dirigentes que nos dictan cómo debemos comportanos? ¿Estos son los pilares de nuestra sociedad?
Según nuestros líderes, somos el pueblo los que debemos aprender y seguir su ejemplo. Pues yo me apunto ahora mismo a seguir el suyo. Me voy a beber hasta el agua de los floreros, voy a saltarme el confinamiento, conducir a gran velocidad, y cuando me paren les diré: «Usted no sabe con quién está hablando». Posiblemente me gane una buena hostia (ya que no soy político) o visto como está el patio hoy en día, no llegue vivo a mañana. Ahora que hablo de muertes, me ha venido a la mente un antiguo grupo de Rockabilly, Steve Cigar and The Penaboys. Eran buenos, muy prometedores, aunque hoy en día han quedado en el mas absoluto olvido, ya que solo publicaron un single. Su líder tras varios intentos fallidos de suicidio, murió en una persecución policial en La Habana.
Cuando le dieron el alto, huyó con su vehículo, intentando escapar de la persecución de la policía. Tuvo la mala suerte de colisionar con los separadores del carril bici, por lo que pudieron detenerlo. Después de resistirse, y ya viéndose perdido, fue cuando se le ocurrió proferir la típica frase de un político en apuros… «USTED NO SABE CON QUIEN ESTA HABLANDO». Me parece tan sumamente magistral, tan de obra teatral de presupuesto escaso, que me dieron ganas de ponerme en pie y aplaudir, gritando… BRAVO, BRAVO. Y no contento con esto, añadió las siguientes perlas: «Soy el alcalde de Badalona. ¿Estáis seguros de lo qué vais a hacer? ¿De verdad? Pues venga que si voy para adelante vosotros vais conmigo». Encima chulito y amenazando. ¿Estos son los dirigentes que nos dictan cómo debemos comportanos? ¿Estos son los pilares de nuestra sociedad?
Según nuestros líderes, somos el pueblo los que debemos aprender y seguir su ejemplo. Pues yo me apunto ahora mismo a seguir el suyo. Me voy a beber hasta el agua de los floreros, voy a saltarme el confinamiento, conducir a gran velocidad, y cuando me paren les diré: «Usted no sabe con quién está hablando». Posiblemente me gane una buena hostia (ya que no soy político) o visto como está el patio hoy en día, no llegue vivo a mañana. Ahora que hablo de muertes, me ha venido a la mente un antiguo grupo de Rockabilly, Steve Cigar and The Penaboys. Eran buenos, muy prometedores, aunque hoy en día han quedado en el mas absoluto olvido, ya que solo publicaron un single. Su líder tras varios intentos fallidos de suicidio, murió en una persecución policial en La Habana.
Curiosamente el título de ese disco era I’ll be dead
tomorrow, es de aquellas coincidencias que te emocionan.
Al final resulta que los rockeros y los inmaculados políticos terminan haciendo las mismas fechorías. ¿Quién lo iba a decir?
Al final resulta que los rockeros y los inmaculados políticos terminan haciendo las mismas fechorías. ¿Quién lo iba a decir?
Es posible que tanto este como el resto de diarios te ofenda. Es posible que cuando termine el confinamiento, salgas a buscarme para partirme la cara. Pero cuidadito con lo que haces, porque… «Usted no sabe con quién estará hablando».