No me había enterado del
parón cultural de 48 horas, y si no llego a leerlo en un post, pues ni idea. Es
cierto que cuando corrijo el diario y leo las entradas de Javinho y de Mr. Ryan
(Lynch para los amigos) termino de enterarme. En cierto modo, no doy mucho
crédito, con la que está cayendo y se monta una lucha así de absurda, por unas
subvenciones. No creo que personas que tengan un familiar muriendo en un
pasillo de hospital dispongan de mucho tiempo para hacer caso a los niños
mimados del estado (es y ha sido así siempre, y siento decirlo). Voy a matizar:
yo odiaba a mi padre, era un borracho, un maltratador y mala persona conmigo,
por lo tanto, nunca jamás, desde temprana edad, cogí un solo euro de su
bolsillo para financiar mis actividades, la simple idea me repugnaba. Qué
quiero decir con esto, muy sencillo, si estás del lado gubernamental, que ahora
no tiene tiempo para prestarte atención porque estamos muriendo, espera a que
pase la tormenta, cobra tu paro o lo que sea, que es un derecho generado, y
luego dales toda la caña del mundo, como si los prendes fuego en plan caza de
brujas. Y digo todo esto desde el respeto y habiendo trabajado 12 años en
teatros y otros diez en salas de conciertos y montajes de espectáculos. A mí el
parón cultural me parece una gilipollez. Mejor una saturación cultural, todos
lanzando piedras contra el estado, todos contra todos, lucha de insultos a lo
bestia. Actores contra escritores, directores de cine contra guionistas, pintores
contra cantantes y músicos, todos contra los partidos políticos. En plan chabacano
y cutre.